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viernes, 8 de enero de 2010

Criminalística aplicada a la identificación

En Criminal Geographic queremos facilitar a nuestros lectores una serie de textos de interés criminalístico y de difícil acceso en formato pdf. Os adjuntamos una versión ampliada con fotografías y gráficos del artículo “Métodos y Técnicas de Investigación Criminal en España. Criminalística aplicada a la identificación de personas”, publicado en el nº 85 (nov-dic 07) de “Ciencia Policial”, revista de referencia en España en el campo de la Policía Científica, editada por la DGP. El artículo está firmado por Gregorio Alonso Bosch y Manuel Carballal, y lo podéis descargar completo en este enlace http://www.feccrim.com/identificacioncriminal.pdf

miércoles, 27 de mayo de 2009

Coge al terrorista por los pelos...


Una nueva técnica de análisis de revolucionarias aplicaciones forenses ha sido presentada el mes pasado por un grupo de investigadores españoles. Esta técnica permite, con la aplicación del láser (laser ablation) sobre una muestra de pelo, descubrir en qué lugares ha estado, al analizar con un espectrómetro de masas el aerosol desprendido . En este aerosol se observan los isótopos de azufre de los lugares por los que ha pasado la persona, y que varían según los puntos geográficos.

A un nivel muy sofisticado, nos recuerda al rastreo que se viene haciendo desde hace décadas al polen recogido en la ropa del criminal.

Nuestra enhorabuena a los investigadores autores del trabajo : Rebeca Santamaria-Fernandez , Justo Giner Martínez-Sierra, J. M. Marchante-Gayón, J. Ignacio García-Alonso y Ruth Hearn.

Para acceder al abstract (en inglés, cómo no) del artículo de la revista científica en la que se ha hecho pública la técnica :
http://www.springerlink.com/content/6534v24877t614l0/?p=bcd4d91b81854a21821a1c0abe517dc6&pi=0

martes, 19 de mayo de 2009

Genes contra la trata de niños

Me enorgullece anunciar que una nueva iniciativa científica española pretende combatir el tráfico de menores. La Universidad de Granada, concretamente el Laboratorio de Identificación Genética, está promoviendo la creación de una base de datos mundial (DNA-PROKIDS) en la que registrar el perfil genético de personas que han podido ser víctimas de tráfico y de sus desesperados familiares.

La base, con más de 400 registros, ya ha generado numerosos reencuentros de hijos y padres, y cuenta con la adscripción de muchos países (principalmente de Iberoamérica y Asia).
Aunque no está concebida como una herramienta estrictamente policial, su utilización permitirá rastrear y localizar menores desaparecidos que, en muchos casos, son abandonados tras ser víctimas de redes de explotación.

viernes, 13 de marzo de 2009

Nueva técnica de datación de la muerte


Isabel Fernández, Miguel Botella (Investigadores de la Universidad de Granada) y Eulogio Bedmar (CSIC) han desarrollado una nueva técnica de datación forense de la muerte basada en la termo-microbiología, que permitirá determinar con mayor precisión el momento de un fallecimiento.

Esta nuevo método establece una relación entre los parámetros del incremento de los microorganismos que continúan presentes en el cadáver, así como su relación con la temperatura que presenta.

El objetivo a corto plazo de este estudio es llegar a establecer un indicador microbiológico de datación de la muerte, examinando los microorganismos con termografía durante las fases de putrefacción y descomposición del cuerpo.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Televisión Forense


Siguiendo con la línea iniciada en el post sobre Criminología y cine americano, sin intención de ser sistemático, apunto una serie de reflexiones sobre la incidencia de la Criminalística en la televisión del siglo XXI, y a la inversa, la influencia de las nuevas series de televisión en el mundo de las ciencias forenses.


CSI ha marcado un antes y un después de la historia de la televisión, hasta el punto de sustituir el tradicional “spin off” (series que surgen a raíz de un personaje: “Frasier”, “Aída”) por el concepto de franquicia televisiva (“CSI Miami”, “CSI Nueva York”).


La revolución criminalística ha llevado a crear series basadas en la labor de profesionales que ocupaban un papel secundario en el mundo de la ficción audiovisual, como los médicos forenses (“Crossing Jordan”), sobre oficios hasta ahora desconocidos por el gran público, como los antropólogos forenses (“Bones”), e incluso sobre profesiones que nos resultan inhabituales, por su especificidad, a los propios criminalistas: el amable asesino en serie Dexter Morgan es analista especializado en salpicaduras de sangre (“Dexter”). Los entomólogos forenses jamás pensaron tener a uno de los suyos en los hogares de todo el mundo (Grisom en “CSI”) y el luminol es ya más popular que la lejía.


La ciencia policial ha pasado de ser un mero elemento auxiliar de la trama para convertirse en el objeto central del argumento. Incluso ha generado virajes en el género tradicional policíaco, obligando a los guionistas a ampliar la participación de los expertos en Policía Científica, siendo “El Comisario” un ejemplo claro de la “grisomización” (perdón por el palabro) de los personajes.


Tradicionalmente, el cine y la televisión resolvían los asuntos criminalísticos en una línea de guión o, incluso, mediante el pluriempleo de los agentes encargados de la investigación que realizaban ellos mismos la labor científica. Pero el giro ha sido tal, que la ficción ha vuelto a imponerse a la realidad y encontramos a eminentes científicos que debajo de la bata esconden su Glock 22 calibre 40 que desenfundan con una habilidad digna de Pat Garrett.


No todo el mérito de este fenómeno se debe atribuir a CSI, dado que es indudable que la revolución que ha supuesto el ADN para la investigación policial ha influido en el desplazamiento de los rodajes de las comisarías a los laboratorios; pero es esta serie la que ha generado un interés especial por la Criminalística que podría considerarse equiparable a la incidencia de clásicos como Doctor Ganon, en los 70, que hizo incrementar el número de matriculados en las facultades de Medicina. ¿Habrá existido esa misma repercusión respecto a los estudios de Criminología o ciencias afines?. Es interesante abrir un debate sobre la posible incidencia causal de este fenómeno respecto al incremento en España de titulaciones, masters, y cursos superiores relacionados con las ciencias policiales y forenses.


Este emerger científico-policial de la televisión es positivo de cara a la definitiva aceptación popular como ciencias forenses de disciplinas como la Pericia Caligráfica (en CSI, el perito calígrafo-documentólogo es un personaje secundario, pero presente en algunas investigaciones), de la Psicografología o de la Psicolingüística forense (ambas disciplinas con presencia habitual en algunos capítulos de “Mentes Criminales”, entre otras).


Mención aparte merece la difusión de la Criminalística en forma de documental, programa de investigación o serie de no ficción. “Crímenes imperfectos” sería un ejemplo de un tipo de televisión de consumo rápido que ha dado una vuelta de tuerca a la tradicional crónica de sucesos, desarrollando los rudimentos de la policía científica a través de casos reales.


La televisión tiene un poder divulgador impresionante y cuenta con unos presupuestos inalcanzables para la mayoría de entidades dedicadas a la enseñanza de las ciencias criminalísticas. Un ejemplo de este poder divulgador lo encontramos en la cadena por cable estadounidense HBO que ofrece, en su propia página web, una demostración virtual de una autopsia.


Las series tienden a estar asesoradas por expertos y no se suelen apreciar errores teóricos importantes; sí falla, en cambio, el desarrollo práctico, por la irreal omnipotencia que se le atribuye a la ciencia y la capacidad sobrenatural de los protagonistas para resolver todos los casos de forma vertiginosa.


En resumen, estamos ante el nacimiento de un subgénero que podríamos denominar “televisión forense”, coincidente con una década especialmente importante por los avances en el terreno de la Identificación e Investigación criminales, con un importantísimo desarrollo de la Genética Forense y de la Biometría. Entretenimiento y ciencia son fenómenos que se retroalimentan, de naturaleza bidireccional y del que los criminalistas y criminólogos tenemos que extraer el máximo provecho, pero evitar que un monstruo con la fuerza de la televisión termine devorándonos y convirtiéndonos en meros intérpretes de una realidad inventada.

jueves, 19 de febrero de 2009

Identificación biométrica


Heredera directa del sistema antropométrico desarrollado por Alphonse Bertillon en el siglo XIX, la Biometría es el estudio, mediante métodos automáticos, de uno o más rasgos físicos, o conductuales, para la identificación individualizada de personas. La identificación biométrica informática funciona mediante un sistema de captación y un software de medición que convierte en algoritmos matemáticos los valores obtenidos; dicho resultado se introduce en una base de datos, y el sistema procede al cotejo con los datos fehacientes existentes; busca la individualización y reconocimiento de una persona para permitir, o denegar, un acceso, para habilitar una determinada operación, o para reducir de forma rápida el radio de búsqueda entre múltiples sospechosos.

Francisco Celorrio destaca como técnicas más habituales en Biometría: la identificación dactiloscópica ─estudio de las crestas papilares de los dedos de las manos─, el análisis comparativo del ADN, la identificación morfológica de los rasgos de la cara, el estudio del dibujo de las venas de las manos, y el estudio de la retina y del iris. Las enumeradas, son técnicas biométricas basadas en elementos físicos o fisiológicos, pero podemos incluir en el apartado de técnicas basadas en características del comportamiento ─de mutabilidad constante─, el reconocimiento de la voz, de la firma o de la frecuencia de pulsación del teclado.

La Biometría busca un alto porcentaje de identificación en el menor tiempo posible; pero dicha urgencia repercute en contra de las debidas garantías que se suelen exigir en los tribunales; es por ello, que estos sistemas informatizados no tienen validez pericial si no van acompañados por un cotejo manual desarrollado por un técnico y el correspondiente informe pericial. Para algunas técnicas ─como el ADN o la Grafocrítica, por ejemplo─, no se han desarrollado soluciones biométricas informatizadas suficientemente eficaces para la seguridad y el control de accesos a recintos o sistemas; no obstante, su empleo en investigación policial y su uso como medio de prueba en el ámbito procesal son muy habituales.


ALONSO BOSCH, Gregorio y CARBALLAL, Manuel. “Métodos y Técnicas de Investigación Criminal en España. Criminalística aplicada a la identificación de personas”. Publicado en la Revista Ciencia Policial. Nº 85. pp. 100-102. Extracto. Editada por la DGP. (Nov-Dic 2007).

viernes, 13 de febrero de 2009

Dactiloscopia avanzada


Científicos británicos han desarrollado una nueva técnica de revelar huellas, aplicando una fuerte carga eléctrica a un nuevo tipo de polvo revelador finísimo, que permite hacer visibles huellas en vainas metálicas y en bombas, en cuyas superficies la sal del sudor de la impresión pudo haber corroído el metal.

Con esta técnica los policías británicos ya han reabierto casos antiguos, como un doble asesinato sin resolver de hace 10 años.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Identificación mediante ADN



Las últimas técnicas criminalísticas en materia de identificación nos llevan necesariamente al estudio del ADN y su aplicación forense. Como aproximación didáctica a este complejo mundo hemos recuperado de un artículo publicado en la Revista Ciencia Policial y firmado por Gregorio Alonso y Manuel Carballal, el apartado correspondiente a la Identificación mediante ADN.



Las principales aplicaciones de la Genética Forense, según Maria Victoria Lareu Huidobro, experta en Genética Forense y directora del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago, son las siguientes:
- Casos forenses.
- Investigación biológica del parentesco.
- Investigaciones históricas.
- Investigación de personas desconocidas.
- Identificación en desastres de masas.
- Bases de datos criminales.

Polimorfismos del ADN
La Reacción en Cadena de la Polimerasa ─PCR─ ha sido uno de los grandes logros para el desarrollo de la Genética y sirvió a Kary Mullis para obtener el Premio Nobel en 1993. Este procedimiento para realizar miles de millones de copias de ADN se ha convertido en una técnica estándar y permite obtener secuencias específicas de ADN a partir de muestras biológicas muy pequeñas.
En Genética Forense, otro gran avance se produjo con el sistema de polimorfismos, siendo el pionero en esta técnica el profesor Alec J. Jeffreys. El ADN nuclear presenta como principales características a efectos identificadores, su individualidad (excepto en gemelos univitelinos), su igualdad en todos los tejidos del mismo individuo, y su invariabilidad a lo largo del tiempo. Disponemos, de una huella genética personal ─el genoma humano─, un auténtico carnet de identidad cromosómico.
La variabilidad generada por el número de veces que se repite una corta secuencia de ADN, los llamados STRs (Short Tandem Repeats) o secuencias repetidas en tándem, donde la unidad de repetición consiste generalmente en dos o cuatro pares de bases, han sido los principales marcadores genéticos empleados para identificación.
En los últimos tiempos, se ha incorporado a la Genética Forense una técnica complementaria a los STRs, los llamados marcadores SNPs (Single Nucleotid Polimorphisme), que permiten obtener ADN de muestras muy degradadas o muy pequeñas ─es posible incluso extraer el ADN de algunas huellas dactilares latentes─, e incrementan las posibilidades informativas ─estudio del origen geográfico, por ejemplo. En la actualidad, los STRs siguen siendo los marcadores más empleados, y los SNPs se utilizan, ante todo, para muestras muy degradadas.

ADN mitocondrial y del Cromosoma Y
El ADN-Mt se transmite únicamente por vía materna y su poder de discriminación es mucho menor que el ADN nuclear, pero, en cambio, permite extraerlo en restos óseos antiguos, pelos sin bulbo y muestras degradadas y de escasa cantidad. Permite estudios histórico-genealógicos a partir de la vía materna, ya que se transmite íntegro e inalterable de madres a hijos.
El cromosoma Y sólo existe en los varones y sirve, fundamentalmente, para identificar linajes paternos. Se transmite de forma idéntica de padres a hijos.


El estudio identificativo del ADN requiere dos muestras, una sospechosa y otra indubitada de comparación. Las nuevas técnicas tienden a la búsqueda de una especie de retrato robot, a partir del perfil genético, con una sola muestra biológica y sin necesidad de comparación, lo que facilitaría la tarea investigadora al reducir considerablemente el número de sospechosos. Por ejemplo, en palabras de la Dra. Lareu, se puede conocer el sexo del individuo, la zona geográfica de procedencia genética, el color del pelo ─sólo si es pelirrojo─, algunos rasgos faciales, color de los ojos...

Extracto de:

ALONSO BOSCH, Gregorio y CARBALLAL, Manuel. “Métodos y Técnicas de Investigación Criminal en España. Criminalística aplicada a la identificación de personas”. Artículo publicado en la Revista Ciencia Policial. Nº 85. Editada por la DGP. (Nov-Dic 2007). pp 102-104.